Mostrando las entradas con la etiqueta reflexiones bizantinas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta reflexiones bizantinas. Mostrar todas las entradas

jueves, junio 05, 2008

¿Se nos fue el bondi?¿No ganamos el Quini, otra vez?

Yo me pregunto, por qué vamos caminando con tanta cara de serios por la calle?

No inspira felicidad muchachos...

A la mañana por que tenemos sueño, a la tarde por que estamos cansados.

Pero bien que si nos encontramos con un amigo le sonreimos oreja a oreja...

No entiendo...

viernes, junio 01, 2007

Soy feliz


Soy feliz.
Suena el despertador.
Otro lunes.
Soy feliz.
Dejo a mi mujer en la cama, me levanto sin dar vueltas.
Voy al baño: cepillo de dientes, jabón neutro.
Me cambio, peino, tomo un vaso de jugo y salgo a la oficina.
Soy feliz.
Otro retraso del tren.
Espero que el gobierno haga algo.
Llego tarde, presento certificado de Demora Ferroviario.
Soy feliz, soy feliz.
4 horas de trabajo, una de almuerzo (liviano) y 4 horas de trabajo más.
Debo esforzarme.
Soy feliz.
Salgo de la oficina, camino hasta el tren.
Otra demora.
Espero que el gobierno haga algo.
Llego a casa, beso a mi mujer.
Hoy llegó la boleta de gas.
Vamos a hacer las compras.
Pago con débito.
Hoy suma puntos.
Soy feliz.
Llego y me baño.
La cena está lista.
Diálogos y tele.
Fregado de platos.
Ella se baña.
Nos encontramos en la cama.
Lectura.
Apagado de luz.
Soy feliz.
Escucho la ciudad calmando su voragine.
Escucho ruidos.
Soy feliz.
Me quiero dormir.
Soy feliz.
Soy feliz.
Soy feliz.
Soy feliz.
Soy...

jueves, noviembre 02, 2006

Cosas de mi y de no-mi


Soy un tipo colérico muchas veces. Pierdo la paciencia ante enormes boludeces. Lo sé ahora, pero no siempre fue así.
Probablemente sea un problema de autoestima llevado inmaduramente. Como casi todos lo hacemos bajo ciertas presiones.
Quizás mis presiones fueran otras, o quizás fueran las mismas vistas de un modo diferente. No lograba definir una tradición. A veces mi opinión recaía de un lado y a veces de otro. Iba y venía, desorientándome.
Lo que sí, sé que a veces mis presiones no necesitan ser gran cosa. Pueden dispararse ante ridículas cuestiones, tan pequeñas, tan sinsentido, que solo logré explicármelas en el momento del enojo mismo.
Luego tomo conciencia.
Lo insignificante, es vergonzoso.
Veo muchas cosas todos los días. Cosas que me parece que están mal.
Y tengo tantos pensamientos que parecen rebotar contra todos que no estoy seguro.
Me equivoco mucho delatando lo verdaderamente triste y gris que encuentro a la humanidad cada tanto?
Soy caprichoso por buscar una utopía? O simplemente es una cuestión de ego?.
Siento las pasiones reprimidas, la vida sin ser comprendida, un camino derecho y con pocas bifurcaciones, cualquier día de estos. Y me pregunto si me pasa lo mismo.
Debería sentirme menos libre (o hasta preso) por creer que hemos perdido un sano criterio como especie?
Ya matamos, casi, la espiritualidad. Atentamos contra nuestra propia alma en el pasado y la reemplazamos por la búsqueda de la felicidad en la racionalidad.
Pero la mente no es eterna y es débil cada tanto, se puede corromper, confundir, azotar constantemente hasta convertirla en una esclava.
Es una cuestión de saber hacerlo. Las armas se afilan cada vez más agudo en este sentido.
Nuestros sentidos están siendo estudiados, entendidos y controlados de un modo cada vez más eficiente.
Nos cuesta ver la verdad, reconocerla como nuestra y cargarla con simpleza.
El mundo material es el estímulo principal y paliativo de nuestras esperanzas.
No es más que un problema de confusión, de inseguridades.
Y así, cada vez nos alejamos más de nuestro origen, de lo importante, de mirar hacia adentro nuestro.
Lo exterior nos predomina.
Y de pronto un rapto de lucidez nos golpea y uno se pregunta, continuamente “lo hago o no lo hago?”.
Acaso voy en contramano?
Simplemente busco paz y ya no sé si no la obtengo por que estoy perdido o por que es necesario transitar esto para obtenerla en estado de pureza.
Quizás vamos por el buen camino y no sé reconocerlo.


Jaja… Por qué mentirles?... Eso es lo que sucede, que a veces creo que debería preocuparme mucho menos. La vida no es la ilusión en la que creemos.
Hay muchas cuestiones más importantes que resolver y ya voy a dar con ellas.
Entonces quizás entienda que soy feliz y que no es tan difícil que todos lo seamos.

Pero ahí está el asunto, que tanta cosa me confunde y de ratos no estoy seguro de nada, y es así como vuelvo a empezar.
Que estén todos bien.

31/10/06

martes, octubre 31, 2006

No-bien

Es el hombre mismo, lleno de inquietudes, quien dibuja los fantasmas en la oscuridad.
Me gusta caminar por las tardes de invierno. El aire frío entona con mi tristeza mientras muere la tarde.
A veces pareciera que me cambiaron los ojos y, más abiertos que de costumbre, me llenan de imágenes que no comprendo.
Mis pasos marcan el ritmo de mis pensamientos, a veces tranquilos, pausados, o de golpe apurados, urgentes.
Cruzo de vereda. Un auto frena a último momento, abarcando la senda peatonal. Miro al hombre a través del vidrio que nos separa, del mundo que nos separa, me fuerza a dar un rodeo para llegar al otro lado. Pensé en levantar mi voz, en hacerle un gesto para que retroceda su auto, una chispa de enojo rozó mi combustible. Pero no. Solo me quede con ganas de ofrecerle que se bajara a fumar un pucho conmigo.
No entiendo adonde voy yo, adonde vamos todos, pero no me desespera. Sería bueno, a veces pienso, ponernos de acuerdo por lo menos y hacer esto de un modo más pacífico.

7/7/05